lunes 8 de febrero de 2010

Premios

Hola! Dos chicas estupendas me han dado un premio cada una y antes de que se me acumulen, los publico.



La primera es M, del blog http://diarribadiabajo.blogspot.com/, hace relativamente poco que se mueve por la blogosfera pero una vez que entras en su rinconcito, ya se convierte en visita obligada. Es estupendo entrar en su blog. Su forma de escribir me tiene enganchada. Cada momento cotidiano lo convierte en una historia especial, en la que ríes, te hace pensar, te sientes identificada, en algunos momentos hemos echado la vista atrás y nos hemos encontrado con nuestra niñez... (qué tiempos!) ... en fin, es una buena forma de hacer un "kit kat" en la rutina diaria. Así que, guapa, te doy las gracias, por el premio, pero sobre todo, por lo que me aportas con tu "día arriba, día abajo".

Tengo que contestar a las siguientes preguntas:

Un escritor que me encante: Me gusta mucho Paul Auster. Empecé leyendo "La noche del oráculo" y me encantó. Después le siguieron "Brooklyn Follies", "La trilogía de Nueva York" y "Leviatán". Todo seguido y en tiempo record. No hace falta decir que la borrachera fue monumental. Quedé de Paul, hasta ... pero vaya, que sarna con gusto no pica, jeje. Ahora tengo preparada otra tanda de sus libros, para pegarme un nuevo empacho. A parte de éste, me gustan mucho los libros de misterio e intriga, tipo Harlan Coben.

Un@ diseñador/a: Pues sinceramente, ninguno en especial. Haría un mix con diseños de unos, detalles o complementos de otros...No hay ninguno que sea mi preferido sobre los demás. Me gusta ver, seleccionar, conocer los nuevos ...

Un libro: Uff!! Acabo de leer "El castillo de cristal" de Jeannette Walls, del que tenéis un párrafo en la anterior entrada y he quedado maravillada con él. "Brooklyn Follies" de Paul Auster, el mejor (para mí) de los que ha escrito, "Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago, impresionante., "Donde se esconde el aire" de Paz de Laorden ....en fin... son varios los que están entre mis preferidos, y espero que seguir ampliando la lista. No hay nada mejor que encontrar un libro que enganche de verdad.

Algo que me emocione siempre: Las "payasadas" de mi chico, la forma que intenta hacerme reír cuando estoy de bajón, cómo se lo curra y cómo le funciona!!!!!! Las expresiones y salidas (que no sé de dónde las saca) de mi sobrino. Es totalmente imprevisible... mis amigos, los sms que no esperas y que te alegran el día ... (M Mar!!! Un besazo mi niña!!).

Algo que odio: Ahí voy a copiar un poco a M (permiso, please), y voy a decir que la falta de sinceridad, la hipocresía y la gente que clasifica a los demás sin tomarse la molestia de conocerlos ...

Pasarlo a 7 blogs: Este paso, casi me lo voy a saltar, porque he estado "fisgando" por ahí, y lo tiene mucha gente, así que quien no lo tenga y le apetezca contestar las preguntas, puede considerar suyo el premio.


Por otro lado, mi Glory de http://glorycloset.blogspot.com/, a la que tod@s conocéis, que es todo corazón y con la cual comparto armario, sin pelearnos ni nada, jajaja!! me ha dado este premio (Gracias mi niña!!!):



Y consiste en decir 7 cosas interesantes sobre mi ... Aunque con otro nombre, tengo un premio en el que ya confesé mis "curiosidades", así que lo vuelvo a poner aquí:

1.- Leo la prensa del revés. Siempre empiezo por la última página.
2.- Cada vez que cojo un libro, lo tengo que oler.
3.- Tengo muy mal pronto. Puedo llegar a ser muy borde. A los dos segundos me arrepiento, pero ya está hecho....
4.- Soy una maniática del orden. En la ofi, siempre estoy con lo mismo. No me hacen mucho caso, la verdad.
5.- Tengo o tenía más bien, la costumbre de leerle los finales de los libros a mi hermana. Menudos rebotes se pillaba!! jejeje!! Ahora no me deja...snif!!!
6.- Intento salir de casa todos los días con el pie derecho. Y ahora que lo estoy escribiendo me digo: Qué gilipollez!!! Pero es así!
7.- Nunca, nunca, nunca, he sido capaz de ver entera la película "The game", con Michael Douglas. Siempre me he quedado dormida. Y lo he intentado unas cuantas veces!! Además, me debo quedar siempre por la misma parte, porque siempre recuerdo lo mismo, todas las veces que la veo. No sé que nos pasa a esa película y a mi...Con alguna otra peli, me ha pasado y luego la he visto entera, pero con ésta, no hay manera...Le preguntaré a Iker Jiménez??? No sé...

Bueno, pues ya está! Premios publicados!! Que tengáis un buen día!!

EDITO: Pues no, no estaba!! Es que me acaba de llegar otro premio, esta vez de Jimena de http://cosas-bonitas-jimena.blogspot.com/. Muchísimas gracias por tus palabras, guapa!!!!


En este meme hay que mencionar 3 cosas que son irresistibles para mi. Vamos allá:

1. El Chocolateeeee!!! sí, sí y sí!!! Sobre todo si es negro. Me E-N-C-A-N-T-A!!!!! Ha quedado claro, no???

2. Los chistes que cuenta mi padre: Son malísimos!!!Bueno, realmente, aunque no lo sean, él se lía y eso es lo gracioso!!! Cuando dice: "Os voy a contar un chiste" mi hermana y yo temblamos...jajaja!!

3. El blog. Me encanta esto!! Me lo paso pipa, me ilusiona, me entretiene y me desconecta de muchísimas cosas. Es una válvula de escapa estupenda.

Tengo que pasarlo a 5 blogs. Venga, aún a riesgo de que ya lo tengan, se lo voy a dar a :

M de "diarribadiabajo"

Lisbeth de "Doyouunderstandme?"

Isabel de "Xanelachic"

Alexandra de "lovelypepa"

Missy de "labuenaestrella"

Bueno, creo que ahora sí está. Besos!!

viernes 5 de febrero de 2010

... Leyendo (XI) ...

"Esa primavera cumplí diez años, pero en casa los cumpleaños no eran nada especial. Así que fue una gran sorpresa cuando, el día que cumplí los diez, papá me llevó al patio de atrás y me preguntó qué era lo que más quería en el mundo.

-Es una ocasión especial, teniendo en cuenta que acabas de llegar a los dos dígitos–dijo-. Creces condenadamente rápido, Cabra Montesa. Antes de que me dé cuenta, te vas a independizar, y si hay algo que pueda hacer por ti, antes de que te marches, quiero que me lo digas.

Sabía que papá no hablaba de comprarme un regalo extravagante, como un poni o una casa de muñecas. Me preguntaba qué podía hacer él, ahora que casi era una persona mayor, para que mis últimos años de niña fueran lo que quería que fueran. Había una cosa que deseaba de verdad, algo que sabía nos cambiaría la vida a todos, pero me daba miedo pedirla. Sólo de pensar en decirlo en voz alta me ponía nerviosa.

Papá notó mi vacilación. Se arrodilló para mirarme a mi altura.

-¿De qué se trata?-preguntó-. Venga, di lo que sea.
-Es una cosa grande.
-Tú limítate a pedirlo, niña.
-Me da miedo.
-Ya sabes que si es humanamente posible, te lo conseguiré. Y si no es humanamente posible, moriré intentándolo.

Levanté la vista hacia las delgadas nubes arremolinadas en el cielo azul de Arizona. Con los ojos clavados en esas nubes distantes, respiré hondo y dije:

-¿Crees que podrías dejar de beber?

Papá guardó silencio. Bajó la mirada hacia el suelo de cemento, y, cuando se giró hacia mí, en sus ojos había una expresión herida, como la de un perro al que le han dado un puntapié.

-Debes de estar espantosamente avergonzada de tu viejo-dijo.
-No-respondí enseguida-. Pero creo que mamá estaría mucho más contenta. Además, tendríamos más dinero.
-No tienes que explicarme nada-replicó papá. Su voz era apenas un susurro. Se puso de pie, se dirigió hacia el jardín y se sentó bajo los naranjos. Le seguí y me senté a su lado. Iba a cogerle la mano, pero antes de que pudiera estirar el brazo dijo-: Si no te importa, cariño, creo que me gustaría quedarme sentado aquí solo durante un rato.

Esa misma mañana papá me dijo que durante los próximos días se quedaría en su habitación. Quería que le evitásemos, que nos quedáramos fuera jugando. Todo fue bien ese primer día. Pero al segundo, cuando volví a casa de la escuela, oí un terrible gemido procedente de su dormitorio.
-¿Papá?-le llamé. No hubo respuesta. Abrí la puerta.

Papá estaba atado a la cama con cuerdas y cinturones.

Su rostro estaba grisáceo y empapado de sudor. Lo llamé de nuevo, pero ni veía ni oía. Me dirigí a la cocina y llené de agua una jarra vacía de zumo de naranja. Me senté con la jarra al lado de la puerta de papá, por si tenía sed. Mamá me vio y me ordenó salir a jugar. Le dije que quería ayudar a papá. Ella replicó que no había nada que pudiera hacer, pero de todas maneras me quedé delante de la puerta.

El delirio de papá siguió durante días. Cuando volvía a casa de la escuela, agarraba la jarra de agua, ocupaba mi puesto ante la puerta y esperaba allí hasta que era hora de dormir. Brian y Maureen jugaban fuera y Lori se mantenía alejada, en el otro extremo de la casa. Mamá pintaba en su estudio. Nadie hablaba demasiado de lo que sucedía. [...]

Después de casi una semana, los delirios de papá desaparecieron, y nos pidió que fuéramos a hablar con él a su habitación. Se apoyaba en una almohada que le mantenía medio incorporado, más pálido y delgado de lo que jamás le había visto. Agarró la jarra de agua que le ofrecí. Sus manos temblaban tan intensamente que le costó trabajo sostenerla, y al beber, el agua le resbaló por el mentón.

Unos días más tarde papá se levantó y pudo andar un poco, pero no tenía apetito, y todavía le temblaban las manos. Le comenté a mamá que tal vez cometí un tremendo error, pero dijo que a veces uno tiene que enfermar antes de poder curarse. Al cabo de pocos días, papá ya parecía casi normal, salvo que se mostraba titubeante, inseguro, como si se hubiera vuelto tímido. Nos sonreía mucho y nos apretaba los hombros, a veces apoyándose sobre nosotros para enderezarse.

-Me pregunto cómo será nuestra vida a partir de ahora-le dije a Lori.
-La misma-replicó ella-. Ya ha intentado dejarlo antes, pero nunca puede aguantar mucho tiempo.
-Esta vez lo logrará.
-¿Cómo lo sabes?
-Es el regalo que me ha hecho.”



"El Castillo de Cristal" - Jeannette Walls.

miércoles 3 de febrero de 2010

Minimalismo



Vestido y bufanda: Tintoretto.
Zapatos: El Corte Inglés.
"My sister's garden" ;)

miércoles 27 de enero de 2010

Marrón + Verde





Falda: Zara.
Jersey, botas y bolso: Trucco.
Collar: Massimo Dutti.
Abrigo: Caramelo.


viernes 22 de enero de 2010

Por Castilla

Mientras espero (más bien me desespero) a que se vaya la lluvia, y se puedan hacer fotos, tiro de archivo y os enseño unas que sacamos en diciembre, cuando nos fuimos unos días a pasear por Castilla. Disfrutamos de la nieve en Sanabria y paseamos por un parque ESPECTACULAR en Valladolid (Campo Grande). Tuve la oportunidad de acercarme a una preciosa ardilla (la engañé un poco con un cacahuete para que bajara, jeje) y conseguí un "robado" de mi fotógrafo, enredando con la nieve. Si es como un niño...pero qué niño más majo!!!







martes 19 de enero de 2010

Vestido de punto (reeditado)


Lo vi allí colgado, sólo ante el peligro, combinable, cómodo, buen precio, mi talla!! Se promocionaba bien el chico ... Y me convenció. Ale! Pa' casa!!!







Vestido: Fórmula joven (El Corte Inglés).

Botas: Juan Blanco.

Calcetines: Oysho

Guantes: Dayaday

Abrigo: Linea U (AD)
Bolso: Massimo Dutti.
REEDITO: Es que me ha hecho tanta gracia, que lo tengo que poner. Según mi hermana, con este look, hago juego con Sylvestre!!! jajajaja!! Ay! Hija, es que estás en todo!!! Te propongo que para el próximo look, me busques otro parecido razonable. Muac!!



jueves 14 de enero de 2010

... Leyendo (X) ...


“...Veo a mi padre con aquella pala.

Las lágrimas le resbalan por las mejillas. Un sollozo horrible y gutural surge del fondo de sus pulmones y se escapa entre sus labios. Levanta la pala y la hunde en la tierra. La hoja desgarra la tierra como si se tratara de carne húmeda.

Tengo dieciocho años, y éste es mi recuerdo más vivo de mi padre: él, en el bosque, con aquella pala. No sabe que estoy mirando; me escondo tras un árbol mientras él cava. Lo hace con rabia, como si la tierra le hubiera enfurecido y buscara venganza.

Nunca había visto llorar a mi padre, ni cuando murió su padre, ni cuando mi madre se marchó y nos abandonó, ni cuando se enteró de lo de mi hermana, Camille. Pero ahora está llorando. Llora sin ninguna vergüenza. Las lágrimas le caen en cascada por la cara. Los sollozos resuenan entre los árboles.
Es la primera vez que le espío de esta manera. Casi todos los sábados finge que se va de pesca, pero yo nunca me lo he creído.
Creo que siempre supe que este lugar, este horrible lugar, era su destino secreto.

Porque a veces también es el mío.

Me quedo detrás de los árboles observándolo. Lo haré ocho veces más. Nunca le interrumpo. Nunca me dejo ver. Creo que no sabe que estoy aquí. De hecho, estoy seguro. Y entonces, un día, cuando va a coger el coche, mi padre me mira con los ojos secos y dice:

- Hoy no, Paul. Hoy voy yo solo.

Le miro alejarse. Es la última vez que va al bosque.

Dos décadas después, en su lecho de muerte, mi padre coge mi mano. Está muy medicado. Tiene las manos ásperas y callosas. Ha trabajado con ellas toda la vida, incluso en años más prósperos y en un país que ya no existe. Tiene una de esas apariencias endurecidas en las que toda la piel parece quemada y dura, casi como su propio caparazón de tortuga. Ha sufrido un dolor físico inmenso, pero no llora.

Sólo cierra los ojos y aguanta.

Le miro en la cama. Pienso en aquellos días en el bosque. Pienso en cómo cavaba, en cómo lo dejó por fin, en cómo pensé que se había rendido después de que mi madre se fuera.

- ¿Paul?

Mi padre se agita de repente.
Quiero suplicarle que no se muera, pero no estaría bien. Ya he pasado por esto. Las cosas no mejoran, para nadie.

- Tranquilo, papá – digo -. Todo se arreglará.

No se tranquiliza. Intenta incorporarse. Quiero ayudarle, pero me aparta. Me mira fijamente a los ojos y veo claridad, o tal vez sea una de esas cosas que deseamos creer al final. Un último consuelo falso.

Se le escapa una lágrima. La veo resbalar lentamente por su mejilla.

- Paul – dice mi padre, todavía con un fuerte acento ruso -. Todavía necesitamos encontrarla.
- La encontraremos, papá.

Me mira fijamente otra vez. Asiento con la cabeza para calmarlo. Pero no creo que quiera que le tranquilice; creo que, por primera vez, busca culpabilidad.

-¿Lo sabías?- pregunta, con una voz apenas audible.

Siento que todo mi cuerpo se estremece, pero no parpadeo, no aparto la mirada. Me pregunto qué ve, qué cree. Pero nunca lo sabré.

Porque entonces, justo entonces, mi padre cierra los ojos y muere...”



“El Bosque” – Harlan Coben.